Este programa que se inició en 1998, año en que se tipificó en el Perú el delito de tortura, abarca diversas actividades tanto de prevención como de investigación y sanción del delito de tortura. 11 de las 15 sentencias condenatorias confirmadas por la Corte Suprema que hasta el momento existen en el país, han sido conseguidas por COMISEDH. Se capacita a agentes estatales de seguridad, así como se promueven reformas normativas y de políticas públicas en materia de prevención.
La tortura es una práctica extendida y frecuente en todo el territorio nacional y sus perpetradores gozan en su inmensa mayoría de impunidad.
Las principales líneas de acción de este programa son: